jueves, 7 de agosto de 2008

SPAIN IS DIFERENT

Comentaré en mi pequeñito rincón de reflexión que es este blog, un acto que hacemos casi todos los días, y que siempre tratamos de cómo poder mejorarlas, un artículo que leí el otro día me dio el último empujón para escribir sobre el tema.

Podría comenzar hablando de lo que son y lo que representan:
Digamos que son un acontecimiento social, que se realiza en todos los niveles de las relaciones, y en los que los diferentes rangos, de empresa, personales, familiares, sociales están presentes.

Creo que representan más de lo que pensamos. Son importantes y muchas veces, no se les da la trascendencia que tienen, ya que son vitales para la toma de decisiones en el mundo de la empresa y fuera de ella, y muchas de ellas las tomamos a la ligera.

Hablaré hoy, de las Reuniones.

La mayoría de las personas que leen este artículo, (y la inmensa mayoría que no lo leen), realizan múltiples actividades en las cuales, las reuniones de alguna manera u otra están presentes sino a diario muy a menudo.
Normalmente las reuniones de trabajo se rigen por unas pautas establecidas, manuales, directrices marcadas por la organización interna de la empresa (en la mayoría de los casos, el jefe pone las normas).

Los jefes o cabezas visibles de cada departamento, son los responsables de crear equipos de trabajo que formen sinergias, y hacer que te sientas identificado y motivado para desarrollar una tarea (ojalá fuera cierto lo que acabo de escribir, cuando en la mayoría de los casos se reduce a un ordeno y mando por parte del jefe de turno, y los demás a acatar y obedecer las órdenes, mal camino en los tiempos que corren).

Es una difícil tarea la del superior, mandar es fácil, lo hace todo el mundo, hacer que se trabaje por voluntad propia, motivar, aunar esfuerzos y generar motivación es lo más difícil, pero es lo más beneficioso a largo plazo el trabajador y para la empresa.

La manera más eficaz para gestionar, establecer directrices de trabajo, exponer problemas, compartir ideas y puntos de vista, solucionar conflictos para tomar decisiones, que en la mayoría de los casos, son básicas para la supervivencia de la empresa, se resumen en el acto social de las “Reuniones”. Es todo un fenómeno de acercamiento de posturas que no en todos los casos suele terminar en buen puerto.

Los españoles siempre sacándole el lado positivo a todo hemos encontrado un pasatiempo para las reuniones de empresa.

Hablemos de datos, prestados de la revista Emprendedores del presente mes:

El titular sería:”Los españoles nos aburrimos en las reuniones”.

El 42% de los directivos sueña con sus vacaciones durante una reunión y un tercio (eso es un 33%) llega a quedarse dormido.
Analicemos, que de 4 personas en una reunión, hay una que ha quedado para comer con Morfeo, (por lo menos que pague él la cuenta).
También es tranquilizador saber que en una reunión de 4 personas, hay casi dos que están pensando en lo tranquilos que estarían el la playita tomándose un Manhattan con su móvil desconectado.

Leo esto, y no se si echarme a reír o verlo con cierta resignación y humor. Spain claramente es diferent.

Pero aquí no termina esto, Mirar por la ventana y hablar con familiares por el móvil son también prácticas normales, (un 83% nada más y nada menos) de una encuesta realizada, reconoce usar el móvil cuando ha pasado la primera fase de la reunión, y la información relevante esta dada.

Hay una figura en esto de las reuniones, que comentábamos en un curso que hice hace unos meses, que es la figura del “Muerto” en una reunión, (me siento identificado totalmente con esta figura).
El muerto: es esa persona que permanece callada durante toda la reunión en actitud seria y pensativa, que ni asiente ni niega, mientras van pasando los puntos de la reunión, para que cuando esta a punto de terminar, salta para mostrar su descontento con algún punto acordado y deja todos los puntos acordados patas arriba.
Diría que es un revienta-reuniones, por eso se le debe hacer intervenir a menudo durante el transcurso de la reunión, para que no suelte una traca al final que deshaga todo lo acordado.

Otra figura son los “ladrones del tiempo”, cuidado con estas figuras, son los que llaman a tu puerta y te dicen: “perdona, tienes un segundo?” Como asientas… estas perdido porque ese segundo acabará siendo una reunión que durará parte de la mañana y te habrá minado tu tiempo de trabajo, (que vale su peso en oro).
Huye de los ladrones de tiempo, o córtalos a tiempo sino quieres que tu tiempo desaparezca. Son fáciles de reconocer, están presentes en todas las empresas, seguro que estas pensando en alguno ahora mismo.

Así que amigos, tomaros las reuniones con las seriedad y profesionalidad que merecen, no pensemos en las vacaciones, ni nos quedemos dormidos en ellas, (lo de roncar hace mal efecto), piensa que son actos en los que se acercan posturas, y que por encima de intereses personales y diferencias entre compañeros, su finalidad en esencia, es la de tomar la mejor decisión para la empresa.
También huye de los ladrones del tiempo, o córtalos a tiempo, y por supuesto, provoca que hable gente como yo durante la reunión, al comienzo, durante y antes de que termine o acabaré como habrá empezado. Que los muertos revivan, que participen durante la reunión.

Bueno, os dejo ya, tengo una reunión, en la que espero hablar antes de que termine y no decir la última palabra….

Saludos amigos.

1 comentario:

Raquel dijo...

Qué sería de los trabajos sin las consabidas "reuniones de trabajo"?

Y de las "comilonas" bajo la excusa de comida de negocios?

Aunque con la mejor que quedas es respondiendo al teléfono "no, lo siento, está en una reunión de trabajo. Si me quiere dejar un recado..." Otra cosa, es como se siente el receptor, casi siempre enojado y desconfiando de la veracidad de tanta reunión improductiva...

Yo a los revienta-reuniones los tildo de toca-c... Sino has dicho nada en la hora de reunión que llevamos y a su debido tiempo, para qué tienes que decir cualquier necedad a última hora? para hacernos perder el tiempo a todos? para qué sepamos que estás ahí, aunque sólo sea ocupando una silla? En fin... ah! y por último, España en esto no es tan "different", qué país se salva de las reuniones y sus efectos colaterales???

otra vez raquel